En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Padre Eterno, al concluir este día me acerco a Ti con humildad y confianza. Te ofrezco el Sagrado Corazón de tu amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, con todo el amor con que te glorificó, con los méritos infinitos de su Pasión, Muerte y Resurrección, y con el sacrificio que hizo por nuestra salvación.
1. En reparación de mis pecados
Padre Eterno, te ofrezco el Sagrado Corazón de Jesús para reparar los pecados que he cometido en este día y durante toda mi vida. Que, por tu infinita misericordia, me concedas un corazón arrepentido y la gracia de perseverar en tu amistad.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo; como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
2. Por las obras buenas realizadas con poca generosidad
Padre Eterno, te ofrezco el Sagrado Corazón de Jesús para suplir todo aquello que hice con tibieza, negligencia o falta de amor. Purifica mis buenas obras y haz que siempre busque cumplir tu voluntad con un corazón sincero.
Gloria al Padre…
3. Por el bien que dejé de hacer
Padre Eterno, te ofrezco el Sagrado Corazón de Jesús por todas las obras de caridad y de servicio que hoy omití realizar. Concédeme la gracia de ser más atento a las necesidades de mis hermanos y más fiel a las inspiraciones del Espíritu Santo.
Gloria al Padre…
Oración final
Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío plenamente. Recibe mi vida, mis alegrías, mis sufrimientos y mis esperanzas. Haz que cada día crezca en el amor a Dios y al prójimo, y que, sostenido por tu gracia, persevere fielmente hasta el final de mi vida.
Santísima Virgen María, Madre del Sagrado Corazón, ruega por nosotros.
San José, custodio del Redentor, ruega por nosotros.
Amén

