Las Letanías Lauretanas son oraciones de alabanza a la Virgen María, permiten obtener indulgencia plenaria cuando se rezan, piadosamente, especialmente al finalizar el Rosario en comunidad, iglesia u oratorio. Se requiere confesión, comunión oración por el Papa y exclusión de afecto al pecado para ganar la remisión de la pena temporal.
- Señor, ten piedad. R – Señor ten piedad
- Cristo, ten piedad. R – Cristo, ten piedad.
- Señor, ten piedad. R – Señor, ten piedad.
- Cristo, óyenos. R – Cristo, óyenos.
- Cristo, escúchanos. R – Cristo, escúchanos.
- Dios hijo Redentor del mundo. R – Ten misericordia de nosotros.
- Dios, padre Celestial. R – Ten misericordia de nosotros.
- Dios Espíritu Santo. R – Ten misericordia de nosotros.
- Trinidad Santa único Dios. R – Ten misericordia de nosotros.
A cada una responde: Ruega por nosotros.
Santa Maria, Ruega por Nosotros.
Santa Madre de Dios,
Santa Virgen de las Vírgenes
Madre de Cristo,
Madre de la divina gracia,
Madre de la Iglesia,
Madre purísima,
Madre castísima,
Madre y virgen,
Madre santa,
Madre inmaculada,
Madre amable,
Madre admirable,
Madre del buen consejo,
Madre del Creador,
Madre del Salvador,
Virgen prudentísima,
Virgen digna de veneración,
Virgen digna de alabanza,
Virgen poderosa,
Virgen clemente,
Arca de la Nueva Alianza,
Puerta del Cielo,
Estrella de la mañana,
Salud de los enfermos,
Refugio de los pecadores,
Consoladora de los afligidos,
Redentora de cautivos,
Auxilio de los cristianos,
Reina de los Ángeles,
Reina de los Patriarcas,
Reina de los Profetas,
Reina de los Apóstoles,
Reina de los Mártires,
Reina de los que viven su fe,
Reina de las Vírgenes,
Reina de todos los Santos,
Reina concebida sin pecado original
Reina elevada al cielo,
Reina del Santísimo Rosario
Reina de la Familia,
Reina de la paz,
Virgen fiel,
Ideal de santidad,
Morada de la Sabiduría,
Causa de nuestra alegría,
Templo del Espíritu Santo,
Honor de los pueblos,
Modelo de entrega a Dios,
Rosa escogida,
Fuerte como la torre de David,
Hermosa como torre de marfil,
Casa de oro,
Madre de la Misericordia,
Madre de la Esperanza,
Consuelo de los migrantes,
Madre de la familia,

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
R- Perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,
R- Escúchanos, Señor.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
R- Ten misericordia de nosotros.
V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar y gozar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Oremos: Te pedimos, Señor, que nosotros, tus siervos, gocemos siempre de salud de alma y cuerpo; y, por la intercesión gloriosa de Santa María, la Virgen, líbranos las tristezas de este mundo, y concédenos las alegrías del Cielo. Por Jesucristo Nuestro Señor.
R – Amén.

